miércoles, 19 de junio de 2019

ORÉGANO

OREGANO.

- Usamos mucho esta planta en la preparación de alimentos.


Junio 2019.




- El 18 de Junio se coge una pequeña remesa de tallos florales procedentes de esta planta, para su secado, huele bien, pendiente de en las próximas semanas y meses seguir recogiendo, para ver realmente cual es el mejor momento del año para su recolección.




- Tampoco conviene dejar todo para final de temporada, pues cualquier plaga o incidencia podría arruinar la pequeña cosecha.




- En principio se puede estar recolectando durante casi todo el verano.  El aroma de esta planta culinaria se encuentra sobre todo en las inflorescencias. Es muy versátil en la cocina.

Septiembre 2019.


- A primeros de mes la planta conserva la floración, que se nos antoja menos esplendorosa que años anteriores, plantas muy deshidratadas por la falta de lluvias en julio y agosto.
- El orégano recogido en septiembre es básicamente solo de las inflorescencias, ya que no se utilizan las hojas que han podido ser mordisqueadas por los numerosos insectos de la zona, que curiosamente no parecen mordisquear las flores.

Octubre 2019. Para nosotros lo mejor es recogerlo en junio (lástima que por error nuestra niña tiró a la basura el recogido ese mes, cuando se estaba secando) ya que en julio y agosto no estamos aquí para recogerlo y ya en septiembre y octubre las inflorescencias tienen partes oscuras y secas que afean el producto, las cuales aparentemente carecen de semillas.  

- A mitad de este mes la planta está retoñando, o sea, dando nuevos tallitos verdes.

- Es muy fácil de propagar, ya que al arrancar un trozo, sale con sus propias raíces y agarra sin mayor problema.



- Este nuestro lleva un tiempo con alguna que otra COCHINILLA ACANALADA, que en algunos tallos es casi una plaga, aunque la mayor parte de la planta se mantiene a salvo.  No le damos ningún tratamiento.

- Arrancamos un trozo y se planta con sus raíces cerca de la papaya nº 2 (la grande fallecida) el día 9. El fallo es que aún le pega mucho en el sol en esa zona y requiere más agua y atención de la deseada. Habría sido mejor plantarlo en una maceta y una vez establecido, con todo su cepellón de raíces plantarlo en tierra.

Noviembre. Cogemos los últimos restos a final de mes, pero ya no merecen la pena.  Las hojas vuelven a estar picoteadas por algo muy pequeño, no vemos acaros, pero en otras ocasiones si hemos visto cicadelidos. De todos formas es exagerado que prácticamente todas las hojas estén dañadas.

Nuestro proceso particular de secado y almacenamiento:
+ Como las hojas de mis plantas suelen estar dañadas por pequeños organismos, solo utilizamos las inflorescencias, que se cortan con un utensilio cortante. La recolección de ese día una vez en casa se enjuaga  para eliminar polvo, tierrecilla y otros restos que pudieran tener.
+ Se extiende para secar el agua del enjuague.
+ Se deja sobre una cajita de cartón durante unos días en lugar ventilado para que las hojas se vayan deshidratando pausadamente.
+ Pasados esos días la cajita se coloca sobre el router para aumentar la velocidad de secado.
+ Manualmente se deshacen las inflorescencias y se guardan en un tarro de cristal.
+ Una vez el tarro se ha llenado, se esparce en un plato hondo, y se mete a temperatura moderada en el microondas, con el fin de acabar completamente el secado y eliminar restos de insectos o sus huevos que pudiera haber en el orégano (puestas de plusia, gorgojos de las infusiones, etc), con cuidado de no quemar el producto como ya nos ocurrió en una ocasión.
+ Se deja enfriar y se vuelve a meter en el tarro de cristal.
+ Posteriormente durante un par de veces se abre y cierra el tarro para evaporar la posible humedad que haya quedado.
+ El tarro se guarda en lugar oscuro (trastero).
+ El proceso se repite una y otra vez, acumulando cuantos tarros sean precisos.


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